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In memoriam...

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  Ayer, caminando bajo la lluvia con un paraguas negro y un libro bajo el brazo, la chamarra café bronceado, pero sobre todo la tosecilla, me hicieron recordarlo. Algo me quería decir. 28 de abril : tal como hoy que, llueve respetuosamente sobre los 25 años de su ausencia, nos dejó. Francisco Zúñiga Díaz, nació en 1931, en Rabo mono de Esparza, le llamaba él, Puntarenas. Allá cursó la primera enseñanza, la segundaria en el Liceo Costa Rica. Como estudiante trabajó, en esto y lo otro, para además de ayudar a la madre en la crianza de los hermanos, Adela, María Esther, y Celín, para ayudarse en su preparación académica, y terminó siendo Contador, y después trabajador del Instituto Nacional de Seguros, solo para sobrevivir: todos sabían que su pasión era la literatura: leía cinco libros diferentes diario, y no necesariamente en español; el ruso, aunque no lo hablaba eran sus favoritos. En ese lugar tuvo un taller literario por más de 20 años. Fue conocido como sonetista, pero fue apa...

Página Huerfana...

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  Por Víctor Scott   Hoy, me di cuenta de que soy un genio muy creativo, un soñador en cuya cabeza viven miles y miles de ideas, cosas y proyectos que podría desarrollar, y lo peor es que de todo eso por increíble que parezca no hago nada. La contradicción estriba en que, a pesar del potencial que existe en mí, existe algo tan poderoso que me corta las alas para poder volar en cada uno de esos sueños, no lo quería aceptar y mucho menos entender pero el miedo me consume: pensar en el fracaso me aterra y, por supuesto verme vulnerable no me gusta. Me considero que soy fuerte, seguro y esa es la imagen que proyecto, la que vendo, la que tengo, pero más allá de todo empezar de cero me da miedo. En mí, aplico la frase de que para cada solución yo encuentro un problema, porque a pesar de tener mil armas para combatir a veces siento que no sé usarlas o peor aún, no quiero usarlas. ¿Qué pasa? Cada día, me levanto con una nueva ilusión, con una nueva idea, con un nuevo ánimo y ...

Con palabra de mujer...

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  Clotilde Ortega Elizondo Ya casi nítida como una víctima que no hace química. A primera vista, no tiene mucho que decir, pero son interesantes sus libros: Versículo Vital, Ánimo Esdrújulo y Zoon Poetikón, pero tienen lo suyo, y son mucho, mucho más profundo de lo que se ve a simple vista. Desde siempre c reo que existe una palabra en cada cosa que vemos y, que en cada mujer poeta, una forma distinta de poesía, luz y sombra que las nutre y convierte en palabra. Es decir que, cada palabra es un ser palabra, por eso, nunca he considerado posible que el poeta nace diciéndose poeta, sin que nadie más se lo diga, lo sabe y eso, es lo que importa... Por eso, es importante la forma en que se sostiene y se construye a sí misma.   En ese sentido, el trabajo de Clotilde Ortega, es un excelente ejemplo de lo que pueden lograr aquellos que escriben con realismo lo que llevan dentro y que germinante, germinando, una flor negra en un marco oscuro, que casi como generación esp...

Nuevas Voces de la literatura escrita por mujeres afro nativas latinoamericanas…

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  dlia_mcdonald@yahoo.es/lacoleccionistadeespejos@gmail.com , para Festival Flores de la Diáspora Africana, 23 ava Edición, Costa Rica. Palabras clave: Literatura escrita por Mujeres afro latinoamericana y centroamericana, en sus distintos escenarios lingüísticos: 1. Español, 2. Creole, y finalmente 3. Garífuna, la más nueva de las variantes comunicativas que, en conjunto, día con día, cubren con mayor fluidez géneros como la poesía, cuento y novela 1.  Buenas tardes, mi nombre es Dlia McDonald, y hoy me reúno con mis invitadas Shalaisha Barrett P., Nancy Banard Camacho, por Costa Rica, Cintia Bernardez, Honduras, Lorena Juárez, El Salvador, y Nora Murillo, Guatemala, para hablar de la LiAf, Literatura AFRO,   escrita por mujeres. Empecemos por decir que si bien desde el África Subsahariana, con la formación de la Biblioteca de Alejandría, hasta nuestros días la LiAf siempre ha existido como una de las expresiones culturales más antiguas del mundo que; salvando su...

Con palabra de mujer...

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  Mía Gallegos Domínguez No conozco la guerra. Y tampoco la paz. Me duele la orfandad, el desarraigo, el sentirme extranjera en cualquier sitio... …Mía Gallegos, es una poeta siempre en la búsqueda de sí misma… en pocos trazos su poesía además de ser profundamente onírica, filosófica no busca decir nada más de lo que ya es: palabra, por tanto, no necesita de academias ni sultanerías, porque su palabra fluye como el viento en la tarde. Valdrá siempre la pena leer cualquier cosa que escriba porque con ella, toda palabra es un mundo nuevo… Francisco Zúñiga Díaz Así, en medio de la carrera de los 90s, de mi inicio como escritora, me fue introducida, y no me he arrepentido nunca de escuchar su musa. Periodista, narradora, poeta, miembro N de la Academia Costarricense de la Lengua, y más recientemente pintora, esta es, una de las más importantes poetas costarricense, y hasta podría considerarse con justa razón, como la primera escritora, con algunas salvedades, de lo que se ha ...

Taller de Creación Don Chico

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 Por: Víctor Scott Qué placer habría en sentirse destruido, devastado, dolorido, ¿ya sin fuerzas? ¿Qué placer sentiría al verme sumido en tanto fracaso? Acaso, será posible experimentar una sensación positiva ante tanta calamidad? Yo creo que sí, (pienso firmemente que se puede experimentar) gran placer pues ya no hay nada que perder, el amor propio ha desaparecido, la dignidad no existe, y la autoestima tocó el abismo: no puede caer más bajo y, es ahí donde se puede experimentar esa sensación de placer, sí, es ahí donde te das cuenta que, el sufrimiento que has cargado, y por más que quieras martirizarte, llegó al límite, y no hay nada más que te haga llorar. Ya no más. Viviste el infierno de verte rechazada,   viste de cerca la decepción, la soledad, tu compañera inseparable te aislada, decae y destrozada. ¿Acaso se puede perder más la dignidad que cuando se ruega un poco de cariño y se te fue negado? ¿Se puede caer más ba...

La Bacinilla de mi Abuela...

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  Cuento inédito, incluido dentro de historias del Infortunado Tamuga.  Derechos de autor autorizados por Carlos Francisco Zúñiga Díaz, bajo custodia de Dlia McDonald El vacilón lo inventó Tamuga, podía no. Y la torta del susto también. Según el decir de la abuela, el Viernes Santo, después del descenso de la cruz, deben rezarse treinta tres credos. Si se hace con devoción, explicó, se ganan indulgencias. Cuando le pregunté que era eso, me salió con uno de sus enredos y consiguió, como siempre, dejarme en babia. El negocio de una rebaja de trescientos días por aburrirse tantísimo con el rece y rece, para mí, era chueco. Si uno se palma está la confesión y si no se confiesa, no lo dejarían nunca guindando en el purgatorio o de camino. La misma Abue pagaría las misas. Entonces, me preguntaba, ¿para qué el sacrificio de decir treinta y tres veces lo mismo? Pero caí en la cuenta de que ella pitara antes, pues tenía derecho anticipado por su reviejera y hacer fila desde un ca...