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Con palabra de mujer

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Hasta finales del noventa y cuatro, la literatura escrita por miembros de las etnias, Ella es quizás, después de Hilda Chen, Ahora que lo pienso, la segunda mujer de la etnia china, dedicada a la literatura: su nombre es Lucy Cristina Chau,   Panamá (1971). La conocí en Guatemala en el I Encuentro de Mujeres Escritoras Indígenas y Afro-descendientes y sin más junto a Eyra Harbar y de otra persona que era artista plástico, pero de cuyo nombre no preciso nombre, y sin más me dijo compatriota… nunca supe si fue porque compartíamos (Yo no oficialmente hasta dentro de unos días ) la nacionalidad panameña o, según he llegado a entender de su personalidad, el mundo de las letras.    Y ella dice: Habrá que difundir la poesía, difundir su líquido amniótico y la savia que de ella emerge para retornar a la palabra. Habrá que devolver la poesía a los parques, a las plazas, a lo cotidiano. Habrá que implantarla en la academia, como una base para entender todo conocimiento...

El Muñeco Münchausen...

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Es increíble cómo van pasando los años y todo cambia. Mi niñez estuvo envuelta de hospitales, vendajes y cirugías. Como toda niña, representaba en mis juegos lo que vivía diariamente. Me acuerdo cuando jugaba con mi muñeca, la inyectaba, le colocaba vías en las “venas” y bolsas de suero que traía de mis internamientos en el hospital; además de vendas que, según yo en mi vivencias de infancia, la hacían sentir mejor. Lógicamente, mi pobre muñeca de trapo quedaba toda manchada y mojada. Luego tenía que colgarla al sol para que se secara. En esa época los muñecos no eran interactivos. Además,  si lo hubiese habido, no creo que mi papá o mi mamá los hubieran podido comprar. Como Navidad se acerca, se ven muchos anuncios comerciales de productos infantiles, en especial para las niñas y entre ellos existe uno que en realidad me sorprende de gran manera: muñecos que, tras las vitrinas de grandes y pequeños almances, como en una visión parpadeante se venden enfermos, tirados en ...

Un vistazo al genio...

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Imagen tomada de Internet con fines ilustrativos   Pilar Jiménez Solís...     Cuando los hombres se vestían así, el mundo y los nombres eran otros; pero hasta que leí el artículo de Yann, siempre pensé que era mujer y que como las grandes maestras que este país ha producido, y que como todas las que dejamos olvidadas en algún rincón de la memoria o, que era perpetuamente recordada con su propia escu ela; por el mérito de saber el amor a la patria; terminé horri blemente sorprendida: ahora recuerdo que mi abuelo se llamaba Carmen; entonces quiere decir que los nombres tenian poder y que la modernidad nos deja sus desaciertos… ...como siempre sufro de errores, disgregaciones del conocimiento popular que muestran cómo cambia la semántica y que todo está sujeto a interpretación...     No era mujer sino hombre.     Benemérito de la patria por la revolución social que generó su espíritu creador: ahora entiendo el decir de CUANDO ...

Una mirada a la tica....

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Néstor Zeledón Guzmán                 La escultura costarricense tiene, por sí misma, nombres que pocas veces son conocidos o, que se repiten más allá de la lógica o, de lo que la genética puede contener... Es el caso de Néstor Zeledón Guzmán, Guadalupe, 7 de enero 1933, cuyo padre, Néstor Zeledón Varela, uno de los grandes imagineros  costarricenses , tema que prácticamente murió con él, fue también uno de los escultores más importantes de su época, caso casi, idéntico al de Francisco Zúñiga Díaz, el escritor, uno de sus mejores amigos, con cuya ayuda esbozó los fundamentos del grupo de los 8, del que actualmente es el único miembro vivo... Sin embargo, este resulta ser único, (quizás el más fuerte) dentro de la trilogía formada por Juan Manuel, El indio Sánchez, 1907 que, por su alcance en el tiempo podría considerarse el padre, el hijo en este caso sería Francisco, “Paco” Zúñiga, 1912, el hijo  y, el Espíritu Santo, Néstor Zeledón G., ...

Paisajes Remotos

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Buenas noches:   No v oy a hacer estructuras elaboradas, eso se lo dejo a los académicamente educados, a los que se encargan de elucubrar sobre la poesía, en base a su experiencia en el canon de análisis y crítica literaria, sino a hablar de un libro cuya arquitectura de una ciudad, — vista por los ojos de Víctor — me trajo de vuelta ese suave saborcito de los recuerdos de estos días: de los que siguieron conmigo el Proyecto de El Café Cultural Francisco Zúñiga Díaz, este autor es quizás el segundo (Marlene Ramirez, la primera), en llegar al país de las ediciones, le llamo yo a este tipo de procesos, con un texto sobrio en su ejecución… Y es que el autor entendió que la poesía comienza con un llamado. Luego se da un paso sin que pase nada y después nos encontramos con el diluvio que no puedes evitar: y cuando llega solo tienes dos opciones: empaparte bajo la lluvia, disfrutar el momento, del paisaje, o sostener el paraguas para buscar refugio a tu necesidad, y de vez e...